“Y por ejemplo, toma un libro en el que cada línea está delicadamente escrita y en cada una de sus palabras está inscrita una sura del Corán con una fina pluma. Es bastante significativo, ya que corrobora todos sus asuntos unos con otros, siendo una colección magnífica que demuestra la habilidad y las aptitudes de su autor y escritor; sin lugar a dudas lo pone de manifiesto junto con todas sus perfecciones y destrezas tan claras como la luz del día y lo da a conocer. Y también, lo hace apreciado con frases como “¡Cuántas maravillas Allah ha creado!” y “¡Bendito sea Allah!”. De la misma forma en el poderoso libro del universo, vemos con nuestros ojos una pluma que escribe sobre la faz de la Tierra que es sólo una de sus páginas y, en la primavera, que es sólo una carilla, las trescientas mil especies de plantas y animales, que son como tres cientos mil diferentes libros, todos juntos, uno dentro del otro, sin falta ni error, sin mezclarlos ni confundirlos, perfectamente ordenados y completos, a veces escribe una oda en una palabra como un árbol y el índice completo de un libro en una semilla pequeña como un punto.
Sin embargo mucho más vasto, perfecto y significativo que el libro mencionado en el ejemplo anterior, es este compendio del universo y la poderosa manifestación Coránica del mundo, que es infinitamente llena de sentido y en cada una de sus palabras existen numerosas instancias de sabiduría -de acuerdo con la medida extensiva y con visión previsora de las ciencias naturales que estudias y las ciencias de la lectura y la escritura que has practicado en la escuela– que da a conocer al Autor del libro del universo junto con Su infinita perfección. Proclamando “¡Allah es el más grande!”, Lo da a conocer, diciendo frases como "¡Glorificado sea Allah!". Lo describe, aclamándolo con palabras como "¡Todas las alabanzas son para Allah!". Hace que lo amen.
"Por lo tanto, cientos de otras ciencias como éstas dan a conocer al Glorioso Creador del universo junto con Sus Nombres, cada uno a través de su amplia medida o escala, su espejo particular, su visión previsora y su mirada escrutadora, dan a conocer Sus atributos y perfecciones”.
"Es con el fin de instruir sobre esta materia, que es una prueba brillante y magnífica de la unidad Divina, que el Corán de Exposición Milagrosa nos enseña más a menudo acerca de nuestro Creador en las aleyas,
﴾ رَبُّ السَّمٰوَاتِ وَالْاَرْضِ ﴿ y, que ﴾ خَلَقَ السَّمٰوَاتِ وَالْاَرْضَ ﴿. Les dije esto a los estudiantes, y lo aceptaron por completo, afirmándolo al decir "Infinitas gracias a Allah porque hemos recibido una lección absolutamente verdadera y sagrada. ¡Que Allah esté complacido con usted!". Y yo dije:
"El ser humano es una máquina viviente que se entristece con miles de diversas penas y recibe placer de mil maneras diferentes, a pesar de su absoluta impotencia tiene innumerables enemigos, físicos y espirituales y a pesar de su pobreza infinita, tiene innumerables necesidades, externas e internas, y es un ser miserable continuamente sufriendo los golpes de la muerte y la separación. Sin embargo, inmediatamente, a través de la fe y la adoración, se comunica con un Monarca tan Glorioso, que encuentra un punto de apoyo contra todos
