universo en Su puño, que al responder estos deseos del ser humano cura las dos impresionantes heridas de su impotencia y su pobreza.
Además, el ser humano tiene deseos de tranquilidad y facilidad de corazón tan insustanciales, secretos y particulares, y objetivos conectados con la inmortalidad y la felicidad de su espíritu tan vastos, abarcativos y universales que pueden ser respondidos sólo por quien ve los velos más imperceptibles y sutiles del corazón no está despreocupado, oye sus voces más secretas e inaudibles, y no las deja sin respuesta. También debe tener el poder suficiente de subyugar los cielos y la tierra como si fueran dos soldados obedientes y de hacerlos realizar tareas universales.
También, por el misterio de la unidad, todas las facultades y los sentidos del ser humano obtienen un alto valor, mientras que al asociar copartícipes con Allah y por la incredulidad caen en un nivel infinitamente bajo. Por ejemplo, la facultad más valiosa del ser humano es la inteligencia. Por el misterio de la unidad Divina, se vuelve una llave como brillante para los sagrados tesoros Divinos, y para los miles de cofres del universo. Mientras que si desciende a asociar copartícipes con Allah y a la incredulidad, se vuelve un instrumento desfavorable de tortura que acumula en la cabeza del ser humano todos los dolores penosos del pasado y los temores increíbles del futuro.
También, por ejemplo, la compasión, la característica más agradable y gentil del ser humano: si el misterio de la unidad Divina no viene en su ayuda, se vuelve un tormento calamitoso que reduce al ser humano en las profundidades de la miseria. Una madre negligente que cree que ha perdido a su único hijo para toda la eternidad siente este dolor punzante al máximo.
También, por ejemplo, el amor, la emoción más preciosa, agradable y dulce del ser humano: si el misterio de la unidad Divina lo asiste, le da al ser humano minúsculo la expansión y la amplitud del universo, y lo convierte en un mimado monarca de los seres. Mientras que si – me refugio en Allah – el ser humano desciende a asociar copartícipes con Allah y la incredulidad, porque será separado para toda la eternidad de todos sus innumerables amores como constantemente desaparecen en la muerte, el amor se vuelve una terrible calamidad que lacera constantemente su corazón desdichado. Pero las distracciones inútiles que provocan negligencias temporalmente entumecen sus sentidos, aparentemente no permitiéndole sentirlo.
Si haces analogías con estos tres ejemplos para los cientos de facultades y sentidos del ser humano, comprenderás hasta qué punto la unidad Divina y la afirmación de ella son los medios por las perfecciones del ser humano. Ya que este Tercer Fruto también ha sido explicado bien en forma detallada con pruebas en tan vez veinte de los tratados de la Lámpara Que Ilumina, es suficiente con esta breve indicación aquí.
Lo que me impulsó a este Fruto fue el siguiente sentimiento:
Una vez, estaba en la cima de una alta montaña. Por un despertar espiritual como para disipar mi negligencia, la muerte y la tumba se me aparecieron en toda su realidad descarnada, y la fugacidad y lo efímero con todas sus escenas dolorosas. Como el de todos, mi deseo innato de
