En su relato tawatur y su convocatoria de los seres humanos a la verdad, él había mostrado tal determinación, firmeza y coraje que aunque grandes estados y religiones, y hasta su propia gente, su tribu y su tío se opusieran a él de la manera más hostil, él no mostró el mínimo rastro de vacilación, ansiedad o miedo. El hecho es que él con éxito cambió el mundo entero e hizo del Islam el maestro del mundo, lo cual demuestra que no hay y no puede haber nadie como él en su difusión y convocatoria.
En su fe, él tenía una fuerza tan extraordinaria, una certeza tan maravillosa, una amplitud tan milagrosa y una convicción tan exaltada, iluminando el mundo entero, que ninguna de las ideas y ciencias que entonces dominaban el mundo y ninguno de los filósofos de la época ni las enseñanzas de los líderes religiosos, eran capaces, a pesar de la hostilidad extrema y la negación, inducir en su certeza, convicción, confianza y aseguramiento, la mínima duda, vacilación, debilidad o ansiedad. Además, los evliyas de todas las épocas, encabezados por los Compañeros, los principales en los niveles de fe, han usado su fuente de fe y lo han considerado como la representación del nivel más alto de la fe. Esto demuestra que su fe (PyB) también es incomparable. Nuestro viajero por lo tanto concluyó y afirmó con su intelecto, que la mentira y la duplicidad no tienen ningún lugar en con el que ha traído una Sharía tan única, un Islam tan incomparable, una lealtad tan maravillosa para la adoración, una excelencia tan extraordinaria en rezos de súplica, una citación tan universalmente aclamada a la verdad y una fe tan milagrosa.
LA CUARTA: Del mismo modo que el consenso de los Profetas (la paz sea con ellos) es una prueba fuerte para la existencia y la unidad de Allah, entonces también es un testimonio firme de la veracidad del Profeta Muhammad (PyB). Para todos los atributos sagrados, milagros y funciones que indican que la veracidad de los profetas (la paz sea sobre ellos) existió plenamente en aquel ser según el testimonio de la historia. Los profetas han predicho verbalmente la llegada de ese ser y han dado noticias buenas en la Torá, los Evangelios, los Salmos, y las páginas; más de veinte de los ejemplos más concluyentes de estas buenas nuevas, sacadas de las escrituras, han sido expuestas y probadas en la Carta Diecinueve. Del mismo modo, con sus actos y milagros asociados con su Profeta ellos han afirmado y, como fuera, pusieron su firma a la misión de aquel ser que es el principal y el más perfecto en las tareas y funciones de profeta. Como por el consenso verbal ellos indican la Unidad Divina, por la unanimidad de sus hechos ellos atestiguan la veracidad del Profeta (PyB). Esto también fue entendido por nuestro viajero.
LA QUINTA: Del mismo modo, los miles de evliyas quienes han alcanzado la verdad, la realidad, la perfección, los hechos maravillosos, descubriendo y atestiguando a través de la instrucción del Profeta (PyB) y después de él, atestiguan unánimemente no sólo a la unidad Divina sino también a su veracidad. Otra vez, el hecho que ellos atestiguan, por la luz de la refinación, algunas verdades que él proclamó acerca del Mundo de lo Invisible, y que ellos creen y afirman todas aquellas verdades por la luz de la fe, con el conocimiento de la certeza, o con la visión de la certeza, o con la certeza
