más delicioso en la recitación repetida de “No hay dios sino Allah”, la profesión de la Unidad Divina. Y es por la grandeza y la magnificencia Divina, la gloria Divina, y la soberanía absoluta de la divinidad del Eternamente Suplicado se notan en la profesión de la Unidad Divina que el Nombre Mensajero de Allah (PyB) declaró: اَفْضَلُ مَا قُلْتُ اَنَا وَالنَّبِيُّونَ مِنْ قَبْلِي لَااِلٰهَاِلَّااللّٰهُ . Sí, a pesar de que una generosidad pequeña, un don y un sustento como una flor, un fruto, o una luz, es un espejo diminuto, por el misterio de la Unidad Divina cada uno de pronto se para hombro a hombro y se une a todos sus amigos. Al ser transformado en un espejo grande, su especie muestra el tipo de belleza Divina que se manifiesta en él. Con una belleza efímera y fugaz señala una belleza eterna. Como dijo Mawlana Jalal al-Din:
اۤنْ خَيَالاَتِى كِه دَامِ اَوْلِيَاسْت ❀ عَكْسِ مَهْرُويَانِ بُوسْتَانِ خُـدَاسْتْ
se vuelve un espejo de belleza Divina. Si no fuera por el misterio de la afirmación de la Unidad Divina, cada fruto particular permanecería por sí mismo, y no mostraría ni esa belleza sagrada ni su perfección elevada. Incluso el destello particular de belleza dentro de él se extinguiría y desvanecería. Simplemente se convertiría en su opuesto; de ser un diamante, se convertiría en vidrio.
También, por el misterio de la afirmación de la Unidad Divina, en los seres vivos, que son los frutos del árbol de la creación, hay una personalidad Divina, una unicidad soberana, un rostro inmaterial del Más Misericordioso definido por los siete atributos, una concentración de los Nombres, y la manifestación de la determinación y personificación de Quien es mencionado por las palabras: ﴾ اِيَّاكَ نَعْبُدُ وَاِيَّاكَ نَسْتَع۪ينُ ﴿ De lo contrario, esa personalidad, esa unicidad, ese rostro, la manifestación de esa determinación se expandiría en la extensión del universo, se dispersaría y se ocultaría. Se vería sólo con los ojos del corazón que fueran verdaderamente amplios y abarcativos. Porque la magnificencia de la grandeza Divina lo cubriría; no todos podrían verlo con los ojos del corazón.
También, se entiende claramente de aquellos seres vivos particulares que su Creador los ve, los conoce, los oye y hace lo que Él desea. Simplemente, detrás de la creación de cada ser vivo, la personificación inmaterial y la determinación de quien tiene poder y voluntad, oye, ve y conoce, es evidente para alguien que cree.
En especial detrás de la creación del ser humano de entre los seres vivos, por la fe y por el misterio de la Unidad Divina, esa personificación inmaterial y determinación se observan de manera extremadamente clara. Porque los significados como el conocimiento, el poder, la vida, el oído y la vista, que son las bases de esa personificación de unicidad, están presentes en el ser humano, y los indica a través de aquellas muestras. Por ejemplo, quien otorga los ojos, ve el ojo y a la vez, un significado sutil, ve lo que el ojo ve,
