Trono Sublime de Allah mientras todavía estaba en la tierra, que pasó noventa años dedicado al trabajo espiritual y que develó las verdades de la fe en las tres estaciones de la certeza. Siendo éste el caso, ¿qué valor tienen las palabras de los filósofos, que por estar absortos en los detalles más difusos del reino material y aspectos más diminutos de la multiplicidad son ahogados y aturdidos? ¿No son sus negaciones y objeciones ahogadas como el zumbido de un mosquito por el rugido de los truenos?
La esencia de la incredulidad que se opone a las verdades del Islam y lucha contra ellas es una negación, una ignorancia y una desmentida. Incluso aunque pueda parecer una afirmación de algún tipo y una manifestación de existencia, es en realidad negación y no existencia. Mientras que la fe es conocimiento y una manifestación de existencia; es decir afirmación y juicio. Cada aspecto de negación de la fe es la puerta a una verdad positiva o el velo que lo cubre. Si los incrédulos que luchan contra la tentativa de la fe, con suma dificultad, afirman y aceptan sus creencias negativas en forma de aceptación y admisión de inexistencia, entonces su incredulidad puede ser considerada en un aspecto como una forma de conocimiento equivocado o juicio erróneo. Si no, en cuanto a la no aceptación, negación y no admisión –algo más fácil– es ignorancia absoluta y ausencia total del juicio.
En Resumen: Las convicciones que son la base de la incredulidad son entonces de dos clases:
Primera: No otorga ningún respeto a las verdades del Islam. Esto es un reconocimiento erróneo, una creencia infundada y una aceptación equivocada peculiar; es un juicio injusto. Esta clase de incredulidad está afuera de nuestro asunto. Esto no nos preocupa ni nos afecta.
Segunda: Se opone a las verdades de la fe y lucha contra ellas. También es de dos tipos:
El Primero es la no aceptación. Consiste simplemente en no afirmar la demostración. Esto es una especie de ignorancia; no hay ningún juicio implicado y ocurre fácilmente. También esto está fuera de nuestro asunto.
El Segundo tipo es la aceptación de la inexistencia. Es consentir la no existencia con el corazón de uno y un juicio está implicado. Es una convicción y forma parte de algo. Es debido a esta parcialidad que está obligado a afirmar su negación.
La negación también es de dos tipos:
El Primer Tipo: Dice: “Una cosa determinada no existe en un determinado lugar o en una dirección particular.” Esta clase de negación puede ser probada, y esto está fuera de nuestro asunto.
El Segundo Tipo: Consiste en negar aquellos asuntos doctrinales y sagrados, generales y completos, que conciernen a este mundo, a todos los seres, al Más Allá, y a la sucesión de diferentes épocas. Esta clase de negación no puede de ninguna manera ser demostrada, como hemos mostrado en el Primer Asunto, por esto es necesario justificar tales negaciones con una visión que abarcará el universo entero, contemplará el Más Allá, y observará cada aspecto del tiempo sin límite.
