de él, son un tipo de concesión Divina (para fortalecer la fuerza espiritual de sus estudiantes). Hacer pública la concesión Divina es agradecer de algún modo; es permisible y aceptable. Ahora, por una razón importante, develaré mi respuesta un poco. Me preguntaron por qué lo hago público y por qué me concentro tanto en este punto y por qué durante los últimos meses he avanzado tanto en el tema. La mayoría de las cartas están relacionadas a ese keramet.
La Respuesta: A pesar de que en esta época el servicio de Risale-i Nur de fe religiosa cientos de miles de ‘reparadores’ se necesitan frente a las miles de fuerzas destructivas; y a pesar de que necesito cientos de escribas y asistentes; y a pesar de que la gente y las autoridades deberían ayudarnos con aprecio y aliento y contactarse con nosotros en lugar de evitarnos y no tener contacto con nosotros; y a pesar de que los creyentes están obligados a darle prioridad al servicio de la fe antes que a las ocupaciones de esta vida mundanal y sus beneficios, ya que mira hacia la vida eterna; tomándome a mí mismo como ejemplo, dije esto:
Debido a que nuestros opositores me prohíben tener contacto con la gente, a tener ayudantes y todo, y porque destruyen la fuerza espiritual de mis amigos tanto como pueden, y los hacen mirar fríamente a Risale-i Nur y a mí; y porque cargo con las tareas de mil personas a pesar de ser un extraño anciano, enfermo, débil y desdichado con nadie a su lado; y por estar obligado a evitar el contacto con la gente y mezclarme con ella debido a una enfermedad física provocada por el aislamiento y la opresión; y porque ahuyentan a la gente con tanto éxito y destruyendo su fuerza espiritual; por todo esto y frente a todos esos obstáculos, fui obligado a escribir cosas de ese tipo para reunir fuerzas espirituales alrededor de Risale-i Nur y describir las concesiones Divinas que son un medio para fortalecer la fuerza espiritual de los estudiantes de Risale-i Nur y para mostrar que por sí misma, la colección Risale-i Nur es, tan poderosa como un ejército (y no necesita de otros). Porque para vendernos, Allah no lo permita, hacer que los demás apreciarnos, alardear y presumir sería dañar el misterio de la sinceridad, que es un principio importante de Risale-i Nur. Tal como, si Allah lo permite, Risale-i Nur se defiende sola y demuestra su verdadero valor, así también en efecto también nos defiende a nosotros y es el medio de que nuestras faltas sean perdonadas.
Enviándoles miles de saludos a todos mis hermanos y hermanas y en particular a los ancianos venerables y los jóvenes inocentes y benditos cuyas oraciones son aceptables y, ofreciendo oraciones para todos, los felicitamos por el mes de Ramadán y les pedimos que recen por nosotros.
Vuestro hermano enfermo,
Said Nursi ∗∗∗
