الرِّسَالَةِ الْاِنْسَانِيَّةِ لَاسِيَّمَا عَلَى الرِّسَالَةِ الْمُحَمَّدِيَّةِ؛ اِذْ هِىَ الْمُظْهِرَةُ وَالْمَدَارُ الْاَتَمُّ لَهَا، وَلَوْلَاهَا لَصَارَتْ هٰذِهِ الْكَائِنَاتُ الْمُكَمَّلَةُ وَالْكِتَابُ الْكَبِيرُ ذُو الْمَعَانِي السَّرْمَدِيَّةِ هَبَاءً مَنْثُورًا مُتَطَايِرَةَ الْمَعَانِي مُتَسَاقِطَةَ الْكَمَالَاتِ وَهُوَ مُحَالٌ مِنْ وُجُوهٍ وَجِهَاتٍ
En El Signo Supremo, lo anterior se interpreta como sigue:
Tal como el universo señala a su Creador, Escritor e Inscriptor, Quien lo crea, administra y organiza, y Quien al decorarlo, determinarlo y planearlo, tiene disposición sobre él como si fuera un palacio, un libro, una exhibición o un lugar de muestra; así también requiere y demanda un heraldo elevado, un descubridor verdadero, un maestro exigente, un maestro fiel, que conocerá los propósitos Divinos en la creación del universo, y los dará a conocer, y enseñará las instancias de sabiduría divina en sus cambios, y anunciará los resultados de sus movimientos concientes de sus deberes, y proclamará su valor y las perfecciones de los seres dentro de él y responderá preguntas horribles como; ¿De dónde vienen? ¿A dónde van a ir? ¿Para qué vienen aquí? ¿Sin quedarse mucho tiempo, se van? e interpretará los significados de ese gran libro y los propósitos de las aleyas de la creación. Ya que esto es así y señala a su existencia, por cierto dando testimonio en forma poderosa y universal de la veracidad de Muhammad (PyB), que realizó estas tareas mejor que nadie, y de ser el oficial más elevado y más leal de su Creador, declara:
اَشْهَدُ اَنَّ مُحَمَّدًا رَسُولُ اللّٰهِ
Sí, a través de la Luz que Muhammad (PyB) trajo la naturaleza, el valor y las perfecciones del universo, y los deberes, resultados y valores de los seres dentro de él y el hecho de que ellos son oficiales, todo se dio a conocer y se tomó conciencia de ello. De arriba abajo se volvieron misivas Divinas llenas de significado, un Corán divino personificado, y una magnífica exhibición de las obras Divinas. Si no fuera por su Luz, se vuelve una mera ruina desolada, confundida, un lugar terrible de luto, revolcado en la oscuridad de la inexistencia, la nada, la muerte y la destrucción. Es como consecuencia de esta verdad que las perfecciones y las transformaciones con propósitos y los significados eternos del universo declaran de forma poderosa:
نَشْهَدُ اَنَّ مُحَمَّدًا رَسُولُ اللّٰهِ
