También hago esta queja ante ustedes, que a pesar de que por dos horas nos hicieron escuchar la acusación entera de cuarenta páginas, que contiene cientos de errores y hiere nuestros corazones, a pesar de mi insistencia, no me permitieron dos minutos para leer una página y media para responder, que era la absoluta verdad. En nombre de la justicia, en consecuencia, solicito que me permitan leer mi lista de objeciones por completo.
Tercero: Cada gobierno tiene opositores, pero mientras que no perturben el orden público, no se los puede tocar legalmente. ¿Es acaso posible entonces que yo mismo y quienes como yo, están desencantados con el mundo y trabajan sólo por la tumba deban renunciar a pasar el resto de sus vidas dentro de los límites enseñados por el Corán, en el camino de nuestros ancestros seguido por mil trescientos cincuenta años, de una manera permitida por las reglas santificadas de todos los tiempos por trescientos cincuenta millones de creyentes; debamos renunciar a nuestro camino, y seamos obligados por nuestros enemigos y sus subterfugios, meramente por esta vida mundanal breve y efímera, a apoyar las leyes salvajes y los principios de una civilización inmoral y disoluta, por cierto, de una especie de comunismo, y adoptarlos como nuestro camino? No hay ley en ninguna parte, ni nadie que tenga un mínimo de justicia, que nos obligue a aceptarlos. Sólo les decimos a quienes se oponen a nosotros: ¡No nos molesten y no los molestaremos!
Es debido a este hecho que no apoyamos ni intelectual ni académicamente las órdenes arbitrarias de un comandante, llamado leyes, que han hecho de Santa Sofía una casa de ídolos y de la Oficina del Sheik al-Islam un colegio de niñas. Y en cuanto a nosotros mismos, yo ya no actuamos según ellos. Sin embargo, a pesar de que durante veinte años hemos sido severamente oprimidos durante nuestro cautiverio tortuoso, no nos hemos involucrado en política, ni hemos provocado a las autoridades, ni hemos perturbado el orden público. A pesar de tener cientos de miles de amigos de Risale-i Nur, ni un solo incidente se ha registrado que involucre el disturbio de la paz. Estoy harto de la vida debido al trato absolutamente humillante e injusto dirigido a mi persona aquí en mi exilio durante el último período de mi vida, como nunca antes he sufrido y que me ha irritado. Siento disgusto por la libertad incluso, bajo esta opresión. Les escribí una petición diciendo que contrario a todos los demás, yo no quiero mi absolución sino que me condenen y que no me den una sentencia liviana, quiero la pena más pesada. Porque para salvarme de este trato sin precedente, extraordinariamente tiránico, no hay solución para mí más que entrar a la tumba o a la prisión. Pero ya que el suicidio no está permitido, y la hora señalada de la muerte es desconocida y está fuera de mi poder, estoy resignado al encarcelamiento que ahora sufro en confinamiento solitario absoluto [^7]. Sin embargo, no estoy presentando esta petición para el presente, por mis compañeros inocentes.
[^7]:La misma situación ha continuado por diecisiete meses ya.
