en esta nueva acusación, porque tres cortes legales nos han absuelto de estos puntos y ya se ha respondido repetidas veces. Ya que acusarnos de estos asuntos es equivalente a acusar a la Corte Criminal de Ankara y a las Cortes de Denizli y de Eskishehir, que nos absolvieron en relación a ellos, dejo que ellos lo respondan. Pero hay dos o tres asuntos más.
El Primero: A pesar de que se estudió durante dos años en detalle por las Cortes Criminales de Denizli y de Ankara y nos absolvieron y nos regresaron el libro, esta Acusación aplica a uno o dos asuntos del Rayo Cinco a un comandante que está muerto y enterrado y los muestra como si fueran ofensas tipificadas como delitos. Entonces decimos: absolutamente ninguna ley puede considerar una ofensa hacer una crítica justa y general que podría aplicarse a una persona que está muerta y enterrada y que no tiene ninguna conexión con el Gobierno.
Manipulando los hechos, la fiscalía ha tomado un aspecto de esa interpretación general y la aplicó a ese comandante. Ninguna ley puede considerarlo un crimen si encuentran el uno por ciento de un significado que se puede entender como si se refiriera a alguien en un tratado confidencial y privado. Además, el tratado expone Hadices alegóricos de manera maravillosa.
Ya que estas explicaciones se escribieron hace treinta o cuarenta años, y se han dado respuestas decisivas, que se han presentado ante otras tres cortes además de la vuestra, y ante seis departamentos de gobierno en Ankara, y no ha recibido ninguna crítica, seguramente no se las puede considerar como una variante de ninguna ley si las explicaciones del verdadero significado del Hadiz resultan adecuadas a un individuo con falencias.
Tampoco los méritos de las reformas de las que esa persona formó parte, de cuyas faltas él fue la causa, no son sólo suyos, sino que también son del ejército y del gobierno. Él sólo tuvo una parte de ellos. Así como seguramente no es un crimen criticarlo por sus faltas, tampoco se puede decir que está atacando las reformas. Además, ¿acaso podría ser un crimen no simpatizar con alguien que convirtió a la Mezquita de Santa Sofía en una casa de ídolos – a pesar de ser una fuente eterna del honor de esta nación heroica, y brillante como una joya en su yijad y al servicio del Corán, y de ser un souvenir precioso de las espadas de esta nación – y con quien también transformó la Oficina del Sheik del Islam en un colegio de señoritas?
El Segundo Asunto con el que me acusan en la Acusación:
Tres cortes legales me han absuelto sobre este asunto; y como señalé hace cuarenta años cuando esclarecía la maravillosa interpretación de un Hadiz, el Sheik al-Islam de los seres humanos y de los genios, Zembilli Ali Efendi, afirmó: “No es permisible ponerse un sombrero de ala en la cabeza, ni siquiera en broma”, y todos los Sheiks al-Islams y todos los eruditos islámicos lo consideraron inadmisible. La mayoría de los musulmanes entonces estuvieron en peligro cuando los obligaron a llevar esos sombreros (es decir, tenían que renunciar a su religión o bien rebelarse); pero ya que en una sección del Rayo Cinco, que fue escrito hace cuarenta años, dice: “Será obligatorio ponerse un sombrero de ala, y la prosternación en la oración estará
