trabajando en nombre de la anarquía, o son ateos astutos luchando contra el Islam y las verdades del Corán en nombre de la apostasía. Al llamar absoluto despotismo a “la República” para atacarnos, y al hacer del régimen una pantalla para la absoluta apostasía, y llamando absoluta disipación a la “civilización”, y al llamar compulsión arbitraria en nombre de la incredulidad a “la ley”, nos han arruinado a nosotros y han engañado al Gobierno y preocupado a los jueces con nosotros por ninguna razón. Refiriéndolos a la ira del Absolutamente Persuasivo y Glorioso, nos refugiamos en el fuerte de ﴾ حَسْبُنَا اللّٰهُ وَنِعْمَ الْوَك۪يلُ ﴿ para defendernos de su maldad.
El Octavo: El año pasado los rusos enviaron a mucha gente a hacer la Peregrinación como propaganda para mostrar que son más respetuosos hacia el Corán que otras naciones, y, por la religión, para intentar poner al mundo islámico en contra de la gente religiosa de este país. Pero las colecciones principales de Risale-i Nur se esparcieron en esa época tanto en Meca como en Medina, y en Damasco y Egipto, y en Alepo, atrayendo el aprecio de los eruditos religiosos, que negaron la propaganda comunista y le mostraron al mundo islámico que como anteriormente la nación turca y sus hermanos apoyan la religión y el Corán y son los hermanos mayores religiosos de los otros pueblos del Islam y su comandante heroico al servicio del Corán. Esas colecciones de Risale-i Nur demostraron esta verdad en esos centros sagrados. ¿No provocará el enojo de la tierra si a este servicio nacional tan valioso de Risale-i Nur se responde con tormentos de este tipo?
El Noveno: es un breve resumen de un asunto que se demostró y se esclareció en mi defensa en Denizli.
Si por su genialidad e inteligencia un gran comandante militar se atribuye a sí mismo todas las virtudes positivas del ejército y le adjudica al ejército sus propios males negativos, las acciones valientes y las virtudes de los soldados, que los igualan en cantidad, se reducirán a uno, mientras que los males del comandante serán iguales en cantidad a los soldados, lo cual es una terrible crueldad y es contrario a la verdad. Ya que esto es así, le dije al fiscal público en nuestros juicios anteriores que me atacaba por la bofetada que el Hadiz que yo había expuesto cuarenta años antes le dio a esa persona: “Es verdad que lo estoy ofendiendo a él debido a las noticias hechas por los Hadices, pero también estoy defendiendo el honor del ejército y preservándolo a él de serios errores. En cuanto a usted, en nombre de un solo amigo suyo, está ofendiendo el honor del ejército, que es el abanderado del Corán y un comandante heroico del mundo islámico y convierten sus virtudes en la nada”. Con el permiso de Allah, el fiscal vio el asunto con más justicia y se salvó del su error.
El Décimo: Es debido a que en la administración de justicia, la esencia de la justicia y los derechos de todos quienes apliquen se deben preservar sin discriminar y la tarea de quienes están involucrados es trabajar solamente en nombre de lo correcto, que durante su califato, el Imám Ali (que Allah esté complacido con él) se sentó junto a un judío en la corte y fueron enjuiciados
