poco valor y el sinsentido que tienen la fama y la gloria efímeras de este mundo, y su admiración y celebridad egoísta, y ya que en ese momento ha luchado con toda su fuerza contra su alma dominada por el mal, y para ser modesto y renunciar al egoísmo, y no ser artificial e hipócrita. Quienes lo han servido o se han vuelto sus amigos tienen la absoluta certeza de esto y lo atestiguan. Durante veinte años ha huido con toda su fuerza de las buenas opiniones de la gente y de su atención, que todos se complacen con eso, y al contrario de todos, ha rechazado las alabanzas y los elogios que le otorgaran un rango espiritual. También ha rechazado las excesivas buenas opiniones sobre sí mismo de sus hermanos más cercanos, y ha herido sus sentimientos al no aceptar la adulación y la mención expresadas en sus cartas. Se ha mostrado como carente de virtud, y le adjudicó toda la virtud a Risale-i Nur, un comentario Coránico, y de ahí a la personalidad colectiva de los estudiantes de Risale-i Nur, considerándose a sí mismo como sólo un siervo común. Esto demuestra que él no ha intentado hacerse gustar, y que no ha querido esto y lo rechazó. Entonces, ¿bajo qué ley se lo consideró culpable porque sin su consentimiento algunos de sus amigos de un lugar remoto tuvieron una excesiva buena opinión de él y lo elogiaron y le otorgaron un rango espiritual elevado; y, por lo que un predicador dijo en la región de Kütahya a quien él no conoce; y por una carta con una firma falsificada que se envió a Kütahya, donde yo nunca envié ninguna carta; y por un libro ofensivo en Balikesir, cuyo autor no se conoce? ¿Alguna ley en el mundo permitiría el envío de oficiales a romper la cerradura de la habitación de un desdichado anciano enfermo y desconocido como si hubiera cometido un crimen terrible, y permitirles que justifiquen esto por haber encontrado sólo un libro de súplicas y unos colgantes de pared? ¿Permitiría alguna política una agresión semejante?
La Séptima: ¿Permitiría alguna política que un desafortunado quien, a pesar de que en este momento dentro del país, cuando hay tantos partidos políticos y tantas corrientes inquietantes internas y externa, y el terreno está listo para tomar ventaja de esto, es decir, para ganar numerosos diplomáticos y políticos como seguidores en lugar de un puñado de amigos, le dijera a sus amigos, solamente para no involucrarse en política, ni para dañar su sinceridad, ni atraer la atención del gobierno hacia sí mismo, ni para preocuparse por el mundo: “¡Cuidado! ¡No se dejen llevar por esas corrientes políticas! ¡No se involucren en política! ¡No molesten el orden público!”; y a pesar de que dos corrientes le causaron daño y angustia porque se retiró de este camino, la vieja por sus miedos infundados y la nueva porque dice que no lo ayudó – a pesar de todo esto, nunca interfirió en el mundo efímero y se ocupó de su vida en el Más Allá y no escribió ni una sola carta en veintidós años a su propio hermano en el pueblo de Nurs de su región natal, ni diez cartas en veinte años a sus amigos en esas provincias – entonces, qué ley permite que cualquiera intervenga hasta este punto con su preocupación con el Más Allá?
¿Permitiría alguna ley que se recojan las copias de Risale-i Nur, en las que tres cortes legales no hay encontrado nada tipificado como delito, a pesar
