la fe entra en su corazón y empieza a creer, esos amigos innumerables repentinamente surgen a la vida. Dicen a su manera: “No morimos y no fuimos aniquilados”, transformando su estado infernal en placer como el Paraíso. Ya que la realidad es esta, les advierto: no desafíen a Risale-i Nur, que se basa en el Corán. No se puede derrotar. Sería muy lamentable para este país [^1]. Iría a otro lugar e iluminaría allí. También, si tuviera tantas cabezas como cantidad de pelos en ella todos los días me cortaran una, no inclinaría esta cabeza, que está dedicada a la verdad del Corán, ante el ateísmo y la incredulidad absoluta, no lo haría ni podría renunciar a este servicio de la fe y de Risale-i Nur.
[^1]:Los terremotos severos que ocurrieron las cuatro veces que desafiaron a Risale-i Nur demuestran que sería “muy lamentable para este país”.
Por cierto, cualquier falta en la declaración de alguien que ha sido un ermitaño durante veinte años no será considerada. Él está defendiendo a Risale-i Nur, entonces no puede decirse que se desvió del sujeto. La Corte de Eskishehir no encontró nada después de haber estudiado sus cien tratados, tanto los confidenciales como los demás, durante cuatro meses, aparte de uno o dos puntos que tocan a un sujeto que necesita un castigo liviano, y les dio una sentencia de seis meses a quince personas de ciento veinte. Cumplimos la sentencia también. Y hace algunos años todas las partes de Risale-i Nur llegaron a manos de las autoridades de Esparta, que después de estudiarlas por muchos meses, se las regresaron a sus dueños; y ya que después de cumplir esa sentencia, nada se encontró que le concierna a la policía o a los jueces durante mis ocho años en Kastamonu a pesar de las investigaciones exhaustivas; y ya que durante la última investigación en Kastamonu algunos de mis tratados salieron a la luz, en una condición que nunca se hubieran publicado, habiendo estado ocultos debajo de pilas de leña varios años antes, como fue verificado por el grupo de policía; y ya que a pesar de que el Jefe de Policía de Kastamonu y los jueces dieron su palabra cierta de que me regresarían esos libros inofensivos que estaban escondidos, siguieron adelante conmigo y no recibí esos libros, ya que el segundo día repentinamente llegó la orden de Esparta de mi arresto; y que las cortes de Denizli y Ankara nos absolvieron y devolvieron todos mis tratados; por cierto y sin duda, como consecuencia de los seis hecho anteriormente mencionados, lo demandan sus puestos que la Corte de Afyon y su fiscal público tomen en consideración este derecho mío tan importante, como lo hicieron la Corte de Denizli y el fiscal público. Espero que el fiscal público, que defiende los derechos de la gente, también defienda mis derechos personales, que debido a mi relación con Risale-i Nur son como derechos públicos importantes; y espero esto de él.
El Nuevo Said durante veintidós años se ha retirado de la vida social, y no conoce las leyes actuales no cómo debería llevarse a cabo la defensa, y está presentando a esta nueva corte la defensa irrefutable de cien páginas que presentó en las Cortes de Eskishehir y Denizli; él cumplió el castigo por sus errores hasta ese momento, y después de eso en Kastamonu y Emirdag vivió
