detallado, oculto y resumido, confirmando con mil firmas lo que enseña el Corán.
Acá se incluye, ya que está relacionado con esta discusión, el testimonio que está al final del Tercer Rayo sobre los otros pilares de la fe, y en particular sobre “los Profetas”, “las Sagradas Escrituras” y اِيمَانٌ بِالْيَوْمِ الْآخِرِ.
Conforma una prueba convincente de la resurrección y se expresa como una poderosa y sin embargo, sucinta súplica que despeja todas las dudas. La súplica dice:
“¡Oh, Mi Sustentador Compasivo!
“He comprendido por la instrucción de Tu Noble Mensajero (PyB) y las enseñanzas del Corán, que en primer lugar el Corán y el Mensajero, y todas las sagradas escrituras y los profetas, han dado testimonio que las manifestaciones de los Nombres relacionados con Tu Belleza y Gloria, ejemplos que podemos encontrar en este mundo, continuarán de la forma más brillante por toda la eternidad, y que Tus bendiciones, ejemplos que pueden observarse en este mundo transitorio, persistirán en la morada de la dicha de la manera más brillante, y que quienes los anhelen en este mundo, los acompañarán y estarán junto a ellos por toda la eternidad.
“Además, basándose en los cientos de milagros evidentes y signos decisivos, Tu Más Noble y más destacado Mensajero (PyB) y el Sabio Corán, y los profetas con sus espíritus luminosos, y los evliyas, que son los polos espirituales con sus corazones llenos de luz, y los eruditos puros con sus intelectos iluminados, basándose en Tus repetidas amenazas y promesas en todas las sagradas escrituras, y confiando en Tus sagrados atributos, como Tu poder, misericordia, favor, sabiduría, gloria y belleza, y en Tus funciones, y la dignidad de Tu gloria, y la soberanía de Tu dominación, y como consecuencia de sus iluminaciones y visiones y fe al nivel del ‘conocimiento certero’, dan albricias a los seres humanos y a los genios sobre la felicidad eterna y los informan sobre el Infierno para los desviados; ellos creen esto y dan testimonio de ello.
