con una fina pluma. Es bastante significativo, ya que corrobora todos sus asuntos unos con otros, siendo una colección magnífica que demuestra la habilidad y las aptitudes de su autor y escritor; sin lugar a dudas lo pone de manifiesto junto con todas sus perfecciones y destrezas tan claras como la luz del día y lo hace conocido. Y también, lo hace apreciado con frases como “¡Cuántas maravillas Allah ha creado!” y “¡Bendito sea Allah!”. De la misma forma en el poderoso libro del universo, vemos con nuestros ojos una pluma que escribe sobre la faz de la Tierra que es sólo una de sus páginas y, en la primavera, que es sólo una carilla, las trescientas mil especies de plantas y animales, que son como tres cientos mil diferentes libros, todos juntos, uno dentro del otro, sin falta ni error, sin mezclarlos ni confundirlos, perfectamente ordenados y completos, a veces escribe una oda en una palabra como un árbol y el índice completo de un libro en una semilla pequeña como un punto.
Sin embargo mucho más vasto, perfecto y significativo que el libro mencionado en el ejemplo anterior, es este compendio del universo y la poderosa manifestación Coránica del mundo, que es infinitamente llena de sentido y en cada una de sus palabras existen numerosas instancias de sabiduría -de acuerdo con la medida extensiva y con visión previsora de las ciencias naturales
