Poder. Es un código de leyes que provienen de una voluntad, no de una realidad externa.
● “¡Oh, ser humano! ¿Sabes a dónde estás yendo y hacia dónde estás siendo empujado?
● Como dice al final de la Palabra Número Treinta y Tres, mil años de una vida feliz en este mundo no se comparan con una hora de la vida en el Paraíso. Y mil años de vida en el Paraíso no se comparan con una hora de contemplar la belleza pura del Más Bello y Glorioso. Estarás a merced de Su Misericordia y en Su presencia.
● “El encanto y la belleza presente de todas las criaturas de este mundo y de aquellos amores metafóricos con los que tú estás tan afectado y obsesionado y que tanto deseas, no son más que sombras de las manifestaciones de Su belleza y del encanto de Sus Nombres; y todo el Paraíso, con todas sus sutiles maravillas, una simple manifestación de Su Misericordia; y todo lo que es deseable, amable, encantador y cautivador, no es más que un destello de amor del Eterno Amor Digno de Adoración. Y tú comparecerás ante Su presencia. Eres convocado al Paraíso, que es un lugar de festín eterno. Por eso, no debes entrar a la tumba llorando, sino con una sonrisa expectante”.
● “¡Oh, ser humano! No te inquietes al imaginar que vas hacia la extinción, la inexistencia, la nada, la oscuridad, el olvido, la decadencia, y la
