divina. No pudo aguantar sin llorar cuando se acercó a la Madraza de la Luz (Medrese-i Nuriye). Las lágrimas caían de sus sagrados ojos. Y abrazó al árbol (plátano de sombra) que había frente a su casa, donde había pasado las noches orando hasta por la mañana y había recibido la inspiración divina, de nuevo allí sus lágrimas volvieron a brotar.
Bediüzzaman fue a Ankara invitado por sus estudiantes. Se quedó tres días en el Hotel Beirut. Reuniendo a sus estudiantes les dio lecciones y consejos. Después de unos meses volvieron a Ankara y alquilaron una casa en el barrio de Bahçelievler donde pasó tres días. Muchos diputados lo visitaron y pidieron consejos desde el punto de vista del Islam. Después de unos dos meses fueron a Estambul pero no se quedaron mucho allí. Dos meses antes de morir volvió a Ankara, en febrero de 1960, pero desafortunadamente el gobierno de entonces receló debido a la acusación de integrismo, y lo hicieron volver a Gölbasi un pueblo a unos veinte kilómetros de Ankara. Después de unos días se marchó a Urfa, para morir. El 23 de marzo, en la noche veinticinco del mes de Ramadán volvió a la Misericordia del Todo Compasivo, al lugar eterno. Que Allah lo bendiga y que aprovechemos su prosperidad y abundancia. Amén.
