Durante los acontecimientos del 31 de marzo de 1909, lo detuvieron y juzgaron en el Tribunal Militar. El juez principal le dijo enfadándose:
-Tú también querías la Ley Islámica (Sharía) Bediüzzaman sin irritarse y tranquilamente dijo:
“Si tuviera mil almas estaría listo para darlas sólo por una verdad de la Ley Islámica, porque la razón de la Ley Islámica es la felicidad, la justicia pura y la dignidad, pero no es como la piden los golpistas”. En el juzgado comentó sus servicios y trabajos para con su país. Y les preguntó a los jueces: “¿Consideran ustedes estos trabajos como asesinatos y por eso me trajeron aquí, al juzgado?” Al defenderse a sí mismo estupendamente, fue absuelto por los jueces. Sin dar las gracias salió del juzgado diciendo: “Que el infierno sea para los crueles”.
No siguió más en Estambul. Cuando iba a Van por Batun, pasó por Tbilisi (Georgia). Subió a la colina de Sheyh San´an y cuando estaba contemplando los alrededores, un policia ruso se acercó y le preguntó:
-¿Qué miras con tanta atención?
-Estoy haciendo un plan para mi madraza (universidad)
-¿De dónde eres?
-De Bitlis.
-Pero esto es Tbilisi.
-Bitlis y Tbilisi son hermanas.
-¿Qué quieres decir con eso?
